La semana pasada se celebró la octava edición del Congreso Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) (http://www.conama8.org), un evento que pone claramente de manifiesto la creciente preocupación que existe ante el desarrollo sostenible entre ciudadanos, empresas e instituciones.

Por sus singularidades, la Gestión de los Residuos Eléctricos y Electrónicos (entre los que se encuentran los teléfonos móviles), ha tenido en esta edición una considerable repercusión, en forma de mesas redondas, comités de trabajo, comunicaciones técnicas, foros de intercambio de ideas y actividades.

A mi juicio, lo más significativo es la decidida apuesta que el sector TIC hace de los conceptos de prevención de la contaminación ambiental y desarrollo sostenible y ahorro de materias primas, mediante actuaciones específicas como son: la reducción en la generación de residuos y peligrosidad de los mismos; la protección de suelo, agua y aire de la contaminación causada por la gestión de los RAEE; la reutilización, reciclaje y valorización de dichos residuos; y, en general, la mejora de la actuación medioambiental de todos los agentes involucrados en el ciclo de vida de los equipos eléctricos y electrónicos y de los implicados en el tratamiento de los mismos.

Porque es lo que yo digo: todos juntos, podemos.