Ya pasó la semana tecnológica por excelencia. SIMO 2007 ha sido calificado, tanto por medios de comunicación como por especialistas en la materia, como una feria que apuesta por la ecología, como señal inequívoca de la creciente concienciación medioambiental que tiene el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

En el caso de la telefonía móvil parece ser que la generación del UMTS sentará las bases para popularizar el acceso a Internet desde este tipo de aparatos, de forma análoga a lo que ocurre con los ordenadores. Sin duda un motivo para superar los actuales niveles de penetración social, actualmente situados en más de 46 millones de líneas activas en nuestro país.

Por mi parte, doy la bienvenida a todas estas innovaciones que, en un futuro más o menos cercano, permitirán mejorar nuestra calidad de vida. Y, por supuesto, aprovecho para “arrimar el ascua a mi sardina” y reiterar una vez más que es preciso hacer compatible dichas novedades con el respeto por el medio ambiente.


Por eso animo a todos a seguir apostando por el reciclado de los teléfonos móviles. Porque cada vez que llevemos uno de nuestros viejos aparatos a un contenedor TRAGAMÓVIL o a un Punto Limpio estaremos contribuyendo a un futuro mejor.